Archive for August, 2007

EL ULTIMO VIAJE

Angelina on Aug 27th 2007

Llega un momento en que la familia se separa. No me refiero a una separación definitiva que suponga alejamiento del hogar sino un giro en el rumbo de losa destinos comunes. Me refiero a que durante un tiempo los viajes en familia se disfrutaban. Uno podía no estar de acuerdo con la elección de cierto destino de viaje pero llegada la hora del mismo nos olvidábamos de renegar y disfrutábamos al máximo de los días de relax. Obviamente mientras menor se es más se está supeditado a las decisiones de nuestros padres pero por otra parte también se disfruta más de las cosas simples de la vida. Jugamos a capturarnos entre nosotros corriendo libres por algún parque, si no tenemos una pelota a disposición improvisamos una arrugando un sin número de papeles y lo sujetamos con cinta adhesiva, jugamos a adivinar cuál es el número que nos escriben en la espalda usando la punta del dedo índice a manera de bolígrafo. Brincamos de una posición elevada a otra más baja y así vamos inventando un repertorio de juegos.

 

            Sin embargo cuando vamos entrando en la adolescencia, estos inocentes viajes van quedando de lado. Ya nuestras simples molestias por la decisión de nuestros padres a la hora de elegir un destino de viaje se convierten en alevosas negativas llegando a exabruptos tales como recluirnos en nuestro cuarto previo azotón de la puerta, negativas a comer o desplantes innecesarios hacia nuestros progenitores. Sucedió que ya cambiamos de frecuencia y difícilmente podemos entrar en sintonía con los gustos de nuestros padres. Necesitamos espacio, libertad para desarrollar las actividades que queremos. Lo que nos gustaría en esos años es viajar junto con nuestros mejores amigos pero, aunque nuestros padres lo permitieran, jamás podríamos mezclar en una misma actividad a nuestros padres con nuestros amigos por un tema de vergüenza. La pregunta es ¿Vergüenza a qué? Y esa pregunta muy probablemente veinte años después aun siga sin respuesta satisfactoria. Más bien a la luz del tiempo pensamos en cómo pudimos haber alcanzado ese grado de estupidez y segregar a nuestros padres que dieron todo por nosotros de esa manera.

 

            Se me viene a la memoria un viaje que hice con mis padres a Bruselas con motivo de unas vacaciones. Yo tendría unos trece años aproximadamente y me negaba a participar en este viaje. Sin embargo tuve que ir porque no tenía con quien quedarme y, claro, no podía manejarme “independientemente”. El viaje al final terminó siendo un verdadero infierno. Mi padre trataba de programar divertidas actividades según él, mi madre era la intermediaria que trataba de conciliar la situación y mientras tanto yo me recluía en mi habitación del hotel y saboteaba los planes. Las cosas habían cambiado, ya no me divertían los viajes en familia, estaba entrando a la adolescencia y buscaba una identidad propia, ya no quería personalidades prestadas o donadas. Y, por supuesto, el viaje terminó antes de lo previsto con una gran decepción que ahora se contagió a todos, un ciclo se había cerrado y entrábamos al oscuro y agreste terreno de la adolescencia. Los padres siempre te dicen que aún no estás preparado para manejarte sólo, lo cual es correcto, pero muchas veces ellos también deberían preguntarse si ellos estaban preparados para ser padres.

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SOFIA VOY A PASAR SIETE DIAS CONTIGO

Allison on Aug 20th 2007

Muchas veces la saturación y la rutina hacen que una pareja atraviese ciertas crisis dentro del matrimonio y de repente ni siquiera debería mencionar la palabra matrimonio, puede tratarse de un nivel menor en la “jerarquía” social como lo es la mera convivencia. El matrimonio de por sí implica un compromiso legal de por vida, la percepción actual es esa, la de una atadura. De un tiempo a esta parte las estadísticas no favorecen en nada a los matrimonios celebrados e inexorablemente marchan a la separación. Las complicaciones son muchas. El desgaste natural al pasar de encuentros esporádicos e interdiarios o hasta diarios a una convivencia durante gran parte del día. La crianza de uno o más hijos con los problemas intrínsecos que ésta acarrea, etc. En el caso de la mera convivencia vendría a ser prácticamente lo mismo sólo que sin la figura contractual del matrimonio a cuestas. Distinta es la situación cuando merced a un contrato pre establecido se han adquirido compromisos de por vida y necesitamos coger fuerzas de donde sea para seguir adelante. En la convivencia simplemente una separación puede resolver el problema de un plumazo salvo algunos marcos legales que delimitan un matrimonio de hecho. Cuestión de analizar los tiempos y listo. Pero el caso en que me quería enfocar es el de un matrimonio con los compromisos ya adquiridos de por vida y que sufre el natural desgaste de la rutina y el roce diario. A mi me ha pasado y escribo con autoridad. Mi matrimonio empezó entre nubes blancas con un largo noviazgo, mi pareja y yo creímos estar listos para dar el gran salto. Así lo hicimos y al poco llegaron los hijos. Fue una etapa muy bonita el ser padres, pero poco a poco la tónica de la relación fue cambiando y el centro de gravedad ya no era nuestra relación propiamente dicha sino nuestros hijos. Descuidamos áreas vitales en nuestra vida de pareja como nuestros momentos a solas, nuestros clásicos paseos vespertinos por el parque, nuestros momentos de intimidad sexual se vieron invadidos y algo que en eso momento no advertimos y que de hecho formaba parte de nuestra principal fuente de enriquecimiento energético, nuestros viajes programados al año.

 

            Casi siempre teníamos costumbre de viajar hasta dos veces al mes, dependiendo obviamente de nuestro presupuesto y de nuestros tiempos libres. El primer problema lo podíamos resolver pidiendo un préstamo o solicitando algún crédito en una entidad financiera. Lo segundo si ya era un poco más complicado porque ambos trabajábamos por lo que generalmente viajábamos los fines de semana. Los viernes en la noche prácticamente consistían en una carrera que cada uno sostenía para ver quién lograba estar listo para viajar primero. Recuerdo que jugábamos a eso y me gustaba poner tensión al momento anunciando a mi pareja que ya estaba en la casa preparando mi maleta cuando la otra parte recién estaba en horas laborales, todo en broma y divertimento por cierto. A veces “ganaba yo” a veces mi pareja pero finalmente ganábamos ambos porque ese mismo viernes en la noche o máximo al día siguiente muy temprano ya partíamos rumbo al destino elegido. Recuerdo mucho un viaje que hicimos a las afueras de Sofía en el país de Bulgaria, ahí si nos tomamos una semana de vacaciones que por suerte pudimos hacer coincidir. El financiamiento fue como arreglado por el destino ya que una amiga en común de ambos ingresó a trabajar por esas fechas a una agencia de viajes y turismo. Ni bien ingresó a  su nuevo trabajo, Lizzy tuvo que armarse con una cartera de clientes desde cero. Es así que contactaba frenéticamente a sus amigos, terceras, cuartas y quintas personas ofreciéndoles toda clase de paquetes turísticos y facilidades de financiamiento de viajes a sus principales referidos y amistades. Nosotros fuimos uno de sus primeros blancos al conocerse nuestra compulsiva conducta por los viajes y recibimos su llamada justamente un fin de semana que nos encontrábamos en Madrid. Fue el inicio de lo que serían siete hermosos días en la mística Sofía a los pies del Monte Vitosha, días que pronto les resumiré.

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¿Quién descubrió Machu Picchu?

Angelina on Aug 20th 2007

Uno de los tours más lujosos y rebosantes de belleza histórica es aquel que desemboca en el monumento inca más imponente del Perú: Machu Picchu. Este palacio (habría sido residencia del Inca Pachacútec) y santuario (se estima una utilidad religiosa conforme la divinidades de la naturaleza) es claro ejemplo de la capacidad del antiguo peruano para dominar las estructuras naturales, como los cerros empinados y llenos de vegetación exuberante. 

Muchos aspectos que encierra el santuario aún son un misterio. Como su origen y descubrimiento, de los que hablaremos después. Decía que la actividad turística en la zona de la provincia de Urubamba, Región Cusco, es dinámica y satisface las más exigentes expectativas de turismo cultural, artístico y milenario. Elegida por millones de cibernautas como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, en un concurso lleno de mediatismo y críticas, deja anonadado a quien inicia su peregrinaje en
la Plaza de Armas del Cusco, continúa en un  tren hasta las mercantiles zonas de Aguas Calientes y culmina con una caminata cuesta arriba hasta el ingreso al monumento, de lo más exótico del mundo. 

Pero hoy no vine a convencerlos de que visiten esta maravilla. Estoy seguro de que ya lo están. Seguramente, han oído hablar de lo ensordecedor de su encanto, de la magia de sus ruinas, de lo embriagante de sus vistas. Hoy reflexionaré sobre un aspecto que nos ayudará a entender mejor el concepto del monumento y la importancia de procurar su preservación: se suele atribuir su descubrimiento al catedrático norteamericano Hiram Bingham, quien, según mis ojos, no es sino el personaje administrador y difusor del particular, cuyo mérito es haber sido lo suficientemente científico para detectar la trascendencia de las ruinas, posiblemente nunca abandonadas por hombres peruanos mimetizados con su naturaleza.  

Es como un astrónomo y su amigo futbolista mirando el cielo. Uno ve estrellas románticas y el otro, grupos determinados de constelaciones, de los que ya conoce su nombre y detalles. Los pobladores cusqueños avizoraron simplemente un conjunto de construcciones de sus antepasados, mientras que los ojos de Bingham y
la Universidad de Yale (EE.UU.) reconocieron un inmensurable valor arquitectónico y cultural. Esto lo sustenta la versión que ubica al agricultor Agustín Lizárraga como descubridor del recinto, quien en un afán por condicionar nuevos terrenos para su actividad se topó con tamaño complejo arqueológico. 

Lizárraga llevó a algunos de sus amigos al santuario. La fecha consensuada en cuanto a la visita es el 14 de julio de 1902. Ese día, junto a tres peruanos, se inundó en las espesuras de Machu Picchu y escribió un graffiti en uno de lo muros del Templo de las Tres Ventanas. Este signo fue hallado por Bingham en 1911, fecha del descubrimiento oficial. Asimismo, el mismo historiador norteamericano confesó haber hallado a dos familias campesinas habitando el actual Patrimonio Cultural de
la Humanidad: los Recharte y los Álvarez. Posteriormente, ya viene todo el despliegue oficial (investigaciones arqueológicas) y el resto de la historia es conocida. Así, las ruinas nunca perdieron contacto con el hombre peruano, gestor de su construcción. La ciencia llegó y logró su divulgación.

Lo importante es preservar este destino turístico que recibe más de dos mil 500 visitas diarias. Seamos conscientes de su valor no sólo para el Perú, sino para todo ser humano. Seamos turistas responsables y preocupémonos por la esencia e historia de los lugares que conocemos. El País de los Incas nos espera y con él un universo maravilloso de lujo y tradición.

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VIVA EL MARDI JAZZ

Angelina on Aug 13th 2007

Fueron unas compañeras de mi anterior trabajo las que me vendieron la idea de viajar hasta la ciudad de Nueva Orleáns para asistir a las celebraciones del Mardi Grass. No pude negarme ya que justamente me encontraba de vacaciones y fui yo quien les propuso la idea de viajar. Lo que yo supe en ese momento era el destino que ellas ya hace tiempo habían definido. Se encargaron de convencerme diciendo que era una buena oportunidad para viajar a la meca del Jazz, sabiendo de mi debilidad por ese ritmo, su maniobra no podía fallar y en efecto, no falló. Me dijeron que justamente en esas fechas se reunían connotados músicos de distintas partes a tocar en la ciudad. No me pareció raro pues las vibraciones del jazz prácticamente habían empezado a tomar forma en aquella ciudad hacia la primera mitad del siglo XIX. Nueva Orleáns albergaba por entonces la mayor cantidad de habitantes negros libres a diferencia de las colonias de color españolas y francesas en América que aún no veían la libertad de sus esclavos. Es en este caldo de cultivo que los negros libres utilizaban instrumentos musicales europeos para ejecutar música de ese continente a la par que ejecutaban sus propios temas Folk. A la par los esclavos que habían conseguido su libertad en otros estados de la unión americana conociendo esta situación migraban constantemente hasta esa ciudad convirtiéndola en foco y núcleo de sus expresiones musicales. Hasta ese momento el Jazz propiamente dicho no había nacido pero el Blues y el Gospel ya eran lo suficientemente sólidos como para intentar la primera transformación, y así sucedió. Cuenta la leyenda que un tal Buddy Bolden, trompetista, y toda su banda fueron los primeros en interpretar blues pero con arreglos para instrumentos de metal e improvisando bastante dentro de las melodías de este ritmo. Este hecho no pasó inadvertido para los músicos de la ciudad, la semilla estaba sembrada y germinó rápidamente. Es así que nace como género independiente a partir del Blues y toma su propio camino. El Blues por su parte lejos de desaparecer se revitaliza con el Country & Western y da nacimiento a un género que cambiaría el rumbo de la historia de la humanidad, el Rock & Roll abriendo una brecha generacional entre padres e hijos y otorgándoles a éstos últimos su propia bandera en símbolo de identidad y autonomía en sus decisiones.

 

            En cuánto al Jazz, éste género se revitaliza a sí mismo y tomando los elementos del Blues y de la música clásica deriva en una gran cantidad de géneros como el Swing, el Dixieland, el Free Jazz, el Bop, el Be- Bop, el Doo Wop, el Cool Jazz, el Jazz tradicional, el Jazz Contempo, el Bossa Nova, el Avant Garde, la lista es larga y seguramante continuará extendiéndose ya que el jazz difícilmente conoce de normas y encasillamientos. Pero siguiendo en Nueva Orleáns y en la cronología  éste entró de llenó al siglo XX con la formación de las llamadas Big Bands entre las que destacaba

la King Creole Jazz Band por tener entre sus filas a un joven prodigio de la trompeta llamado Louis Armstrong y que sería el embajador de este ritmo durante gran parte del siglo veinte. A ese lugar llenó de leyenda y de historia me dirigía, tendría la oportunidad de investigar por cuenta propia los orígenes mismo del Jazz, caminar por las calles que fueron testigo de la gestación de uno de los últimos grandes géneros musicales en la historia de la humanidad, podría empaparme de leyendas urbanas contadas por descendientes de músicos y personas que respiraron al interior de ese movimiento. Lo que no me imaginaba en ese momento era el desenfreno que se vivía en las calles por las celebraciones del Mardi Grass, vi gente que poco o nada le importaba el Jazz, lo que querían era desbordarse en diversión, bebiendo hasta el amanecer, bailando semidesnudos, las mujeres mostrando sus senos y los hombres incitando y aplaudiendo esa figura mientras las recompensabas con collares e indiscretas manos que prestas se acercaban a tantear el producto de sus obsesiones. Yo en verdad viví el Mardi Jazz.

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CUANDO UN NUEVO VIAJERO LLEGA

Allison on Aug 12th 2007

Estaba conversando con mi pareja la semana pasada, el tema era precisamente nuestra vida como pareja. Nos preguntábamos por qué ya no viajamos como antes solíamos hacerlo. La respuesta era muy simple, ya no éramos pareja, ahora había nuevos integrantes en la familia. Definitivamente es difícil planear viajes cuando se tiene niños pequeños en la familia, cuando menos el viaje ya no puede tener el mismo tenor de los años de noviazgo y ahora tiene que enfocarse en el cuidado de los niños, es decir el relajamiento durante el viaje no puede ser total.

 

            Recordábamos que nuestros viajes eran disipados. Muchas veces salíamos sin punto de destino fijo. Simplemente cogíamos un bus con tanto entusiasmo como incertidumbre y dejábamos que el destino nos guíe. Por lo general arrancábamos el viaje en horas diurnas para poder guiarnos y además no perdernos los paisajes de turno. Sin duda éramos libres, en más de una ocasión nos llamaron la atención merced a nuestros arrumacos en el asiento del bus, es que desbordábamos de felicidad y no medíamos nuestras reacciones, nos sentíamos dueños del mundo. Generalmente la elección era un alojamiento barato, veíamos por nuestra propia alimentación y no cargábamos con demasiada ropa. De ese modo, despreocupados viajábamos por el interior del país recorriendo pueblitos que tenían mucha mística. En una ocasión incluso nos casamos clandestinamente en uno de estos villorios. Pero esta situación cambió cuando nació Sebastián, nuestro primer hijo. Fue un parto difícil, el niño requirió de muchos cuidados durante las primeras semanas debido al poco peso que presentó al nacer. Es por esto que suspendimos nuestras actividades viajeras por los próximos dos años. De hecho sentíamos que algo nos faltaba, nuestra relación sin duda se deterioró. El niño requería muchas atenciones, pese a que ya se encontraba sano. El centro de gravedad de la relación cambió y ya nada fue lo mismo.

 

            Pasados los dos años decidimos retomar nuestra cultura viajera, esta vez con el tercer integrante a cuestas. Evidentemente ya no podíamos desbordar como antes pero trataríamos de hacerlo lo mejor que se pudiera. Es así que alistamos todo para el viaje, ahora sí preparamos un botiquín de primeros auxilios y llevamos más ropa de lo acostumbrado, siempre pensando en que el niño no vaya a pasar frío. Y así salimos en busca del bus que nos trasladaría nuestro destino, destino que esta vez si predeterminamos. En esta ocasión si buscamos un mejor alojamiento, no un hotel de cinco estrellas pero si algo que nos permitiera comodidad y sobretodo seguridad para nuestro hijo. Todo marchó bien durante el viaje, no hubo más riñas pero coincidimos en que una parte de nosotros había muerto, nuestro espíritu aventurero se había marchado. Sin embargo otra parte en nosotros había nacido. El espíritu de la responsabilidad había llegado y nos trajo de regalo a Sebastián. Nostálgicos pensábamos si no hubiese sido conveniente prolongar un poco más nuestra vida de solteros, es una oportunidad única y siento que la pasamos demasiado rápido. Piénselo muy, pero muy bien, porque ya no hay marcha atrás.

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VIVA EL MARDI GRASS

Angelina on Aug 12th 2007

Para algunas personas puede resultar chocantes las escenas que se registran en las famosas celebraciones llamadas Mardi Grass. Quizá así de nombre no le resulte familiar pero si le recuerdo que es una celebración que se caracteriza de otras porque las mujeres se levantan los polos mostrando los senos a todo el mundo seguramente ya sabrá a que celebración me estoy refiriendo. Alguna vez la tiene que haber visto a través de las imágenes que nos trae la televisión por cable. Ruidos y gritos por doquier, gran cantidad de gente agolpada en las calles y las mujeres mostrando los pechos para obtener un collar como recompensa y recuerdo de su participación en este festival. Es la juerga en uno de sus puntos máximos, acercándose a la desinhibición total.

 

            Esta celebración se lleva a cabo en la ciudad de Nueva Orleáns en el estado de Louisiana en los Estados Unidos de Norteamérica y el nombre proviene del idioma francés, significa Martes Gordo y jocosamente se celebra el martes anterior al tradicional miércoles de ceniza de

la Semana Santa Católica. Pdríamos decir que en sí Mardi Grass es el día central de las festividades que a su vez caen el rótulo de Carnaval. De hecho es una de las celebraciones más famosas en todo el mundo, una fiesta multicolor en la que se aprecian desfile de carrozas y gente disfrazada con diversos atavíos, máscaras simples, otros más osados van semidesnudos y literalmente avanzan bañados en cerveza. Así como en el Carnaval de Río existen las llamadas academias de danza, en el Mardi Grass podemos hablar de las Krewes que son sociedades exclusivas encargadas de la organización oficial de los desfiles en estas fechas. Cada una tiene su nombre y su propio cortejo, a su paso van lanzando collares, medallones, juguetes y toda clase de accesorios que puedan servir de souvenir a los turistas. Por supuesto, también se arrojan prendas íntimas como adelantando el tenor de lo que se viene.

 

            Por el desenfreno que se ve en estas celebraciones uno podría pensar que se trata de una fiesta perteneciente al presente siglo o como máximo a fines del siglo pasado pero en verdad el primer registro documental de estas fiestas ocurre en 1699. No es que las autoridades se hayan hecho de la vista gorda o que brillen por su ausencia pero cada vez que se ha intentado poner orden o restringir la intensidad de las celebraciones el festival ha terminado por desbordar la capacidad de los efectivos policiales. Sin embargo la gente que viaja hasta Nueva Orleáns sale feliz y sin quejas de Mardi Grass, cargados de collares y prometiendo regresar el año entrante.

 

            La afluencia de turistas que viajan hasta Nueva Orleáns para tomar parte en las celebraciones de Mardi Grass es tremenda llegando casi a duplicarse la población de esta ciudad. Ni siquiera el año que el Huracán Katrina devastó la ciudad de Nueva Orleáns de pensó en suspender el festival, simplemente se organizó de una forma más reducida y ordenada en coordinación con el municipio de la localidad. Lo más destacado en estas celebraciones y el móvil para que muchos turistas de todo el mundo se concentren en el Mardi Grass sin duda es la zona liberada que se crea siendo muy altos los límites para el consumo de alcohol y drogas además del espectáculo aparte que desarrollan las mujeres al mostrar orgullosas sus senos.

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Cuando un nuevo viajero llega

Angelina on Aug 6th 2007

Estaba conversando con mi pareja la semana pasada, el tema era precisamente nuestra vida como pareja. Nos preguntábamos por qué ya no viajamos como antes solíamos hacerlo. La respuesta era muy simple, ya no éramos pareja, ahora había nuevos integrantes en la familia. Definitivamente es difícil planear viajes cuando se tiene niños pequeños en la familia, cuando menos el viaje ya no puede tener el mismo tenor de los años de noviazgo y ahora tiene que enfocarse en el cuidado de los niños, es decir el relajamiento durante el viaje no puede ser total.

Recordábamos que nuestros viajes eran disipados. Muchas veces salíamos sin punto de destino fijo. Simplemente cogíamos un bus con tanto entusiasmo como incertidumbre y dejábamos que el destino nos guíe. Por lo general arrancábamos el viaje en horas diurnas para poder guiarnos y además no perdernos los paisajes de turno. Sin duda éramos libres, en más de una ocasión nos llamaron la atención merced a nuestros arrumacos en el asiento del bus, es que desbordábamos de felicidad y no medíamos nuestras reacciones, nos sentíamos dueños del mundo. Generalmente la elección era un alojamiento barato, veíamos por nuestra propia alimentación y no cargábamos con demasiada ropa. De ese modo, despreocupados viajábamos por el interior del país recorriendo pueblitos que tenían mucha mística. En una ocasión incluso nos casamos clandestinamente en uno de estos villorios. Pero esta situación cambió cuando nació Sebastián, nuestro primer hijo. Fue un parto difícil, el niño requirió de muchos cuidados durante las primeras semanas debido al poco peso que presentó al nacer. Es por esto que suspendimos nuestras actividades viajeras por los próximos dos años. De hecho sentíamos que algo nos faltaba, nuestra relación sin duda se deterioró. El niño requería muchas atenciones, pese a que ya se encontraba sano. El centro de gravedad de la relación cambió y ya nada fue lo mismo.

Pasados los dos años decidimos retomar nuestra cultura viajera, esta vez con el tercer integrante a cuestas. Evidentemente ya no podíamos desbordar como antes pero trataríamos de hacerlo lo mejor que se pudiera. Es así que alistamos todo para el viaje, ahora sí preparamos un botiquín de primeros auxilios y llevamos más ropa de lo acostumbrado, siempre pensando en que el niño no vaya a pasar frío. Y así salimos en busca del bus que nos trasladaría nuestro destino, destino que esta vez si predeterminamos. En esta ocasión si buscamos un mejor alojamiento, no un hotel de cinco estrellas pero si algo que nos permitiera comodidad y sobretodo seguridad para nuestro hijo. Todo marchó bien durante el viaje, no hubo más riñas pero coincidimos en que una parte de nosotros había muerto, nuestro espíritu aventurero se había marchado. Sin embargo otra parte en nosotros había nacido. El espíritu de la responsabilidad había llegado y nos trajo de regalo a Sebastián. Nostálgicos pensábamos si no hubiese sido conveniente prolongar un poco más nuestra vida de solteros, es una oportunidad única y siento que la pasamos demasiado rápido. Piénselo muy, pero muy bien, porque ya no hay marcha atrás.

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