LAS AMISTADES DE VIAJE

Angelina on Nov 5th 2007

Hace unos días me encontraba almorzando en un restaurante cerca de mi casa, allí me encontré con una amiga de mi mamá, y ya que nos encontrábamos ambas solas, decidimos compartir la mesa. Allí, como es habitual en un almuerzo, empezamos a conversar y que mejor que plantear el tema de los viajes.

La señora, muy amable, me contaba acerca de sus viajes y me contó sobre el primer viaje que realizó por avión. Ese viaje fue aproximadamente hace 10 años, ella se dirigía a Tacna, una provincia de Perú, para hacer unas compras ya que en ese lugar hay una zona franca. Su hijo trabajaba en una línea aérea importante de ese entonces, que hoy se encuentra desaparecida, por lo cual los pasajes le salían gratis. Así que aprovecho desde esa vez para viajar constantemente.

Esta señora llegó a Tacna y allí debía encontrarse con una amiga, ellas habían quedado un día a una hora y en un hotel, sin embargo, según lo que me contaba esta señora, su amiga nunca se apareció, es decir, ese día no se presentó en el hotel y ella tuvo que buscar por su cuenta una habitación.

El problema fue que al ser ella una persona sola, no encontraba una habitación personal o doble en el hotel, la única opción que había era un cuarto con tres camas separadas, pero ella era solamente una persona, entonces no se la querían alquilar, además que le saldría bastante caro.

Lo que ella hizo fue pedir orientación acerca de otro lugar donde alojarse, sin embargo tampoco habían camas libres en otro lado, así que en su ultimo intento, dirigiéndose a otro hotel, se encontró con una señora que salía de este y le preguntó si habían cuartos, a lo que la señora respondió que no. Ante eso, la señora con la cual me encontraba almorzando me contaba que le propuso a esta señora que recién conocía si podrían tomar en el otro hotel la habitación de tres y así lo hicieron, porque justo la señora estaba con su hijo.

Llegaron a este hotel y ya en la habitación, empezaron a conversar más sobre sus vidas, lo que le impresionó a la amiga de mi mamá fue que la señora que recién había conocido, le enseñara toda la plata que llevaba, que era una cantidad indeterminada pero que asombraba por la cantidad de billetes que eran.

Ambas ese día durmieron seguramente desconfiadas una de otra, sin embargo, al otro día todo fue diferente la señora iba a comprar una cámara filmadora profesional para su hijo y la amiga de mi mamá quería comprar algunas cosas para vender.

Después, en Lima, se vieron una sola vez, la amiga de mi mamá la fue a buscar a donde ella trabajaba, y allí se vieron, pero nunca más se volvieron a encontrar. Esta señora ya ni se acuerda del nombre de esa señora que fue su amiga sólo por ese viaje.

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